Programa de Evaluación del Potencial de Aprendizaje (L.P.A.D)

¿Qué es?

A diferencia de un diagnóstico tradicional, el programa de evaluación L.P.A.D. (Learning Propensity Assessment Device, o Instrumento de Evaluación de la Propensión al Aprendizaje) es un método evaluativo orientado a explorar el potencial de aprendizaje y el tipo de interacciones educativas que favorecen la aparición y desarrollo de habilidades y procesos de aprendizaje que no se manifiestan por sí solos en una persona.

Su objetivo es identificar, reconocer y hacer emerger el potencial de aprendizaje oculto que todas las personas poseen, más que identificar las deficiencias y lo que el niño/a logra hacer de manera autónoma. Para conseguirlo, se deben explorar y generar interacciones que demanden la utilización de funciones del pensamiento que no suelen emplearse, o que se hacen de manera inadecuada o insuficiente.

¿En qué consiste?

Este enfoque evaluativo se desprende de la teoría de la Modificabilidad Cognitiva Estructural y Experiencia de Aprendizaje Mediado, desarrollada por Reuven Feuerstein.

Es un método que funciona sobre la base de la observación directa de los procesos de aprendizaje que realiza una persona al afrontar una tarea o problema. El evaluador se implica activamente en dicho proceso, interactuando con el niño/a planteándole preguntas, llevándole al análisis y despertando reflexiones que permitan hacer visible el proceso interno de pensamiento y las variables afectivas y motivacionales que lo acompañan. De esta manera, el evaluador puede reconocer aquellas interacciones que favorecen a que el niño/a alcance una serie de logros que por sí solo no está en condiciones de hacerlo.

¿Cómo se desarrolla este programa?

La evaluación considera la aplicación de un amplio y variado abanico de pruebas, mediante las cuales se evalúa la calidad de los procesos de pensamiento implicados en la percepción y atención, el razonamiento, la memoria y la resolución de problemas.

El tiempo promedio de una evaluación es de unas 12 horas, distribuidas en sesiones semanales de 1 ó 2 horas de duración. Las sesiones tienen lugar en la sede del Centro de Desarrollo Cognitivo y son llevadas a cabo por un profesional del equipo, quien asume la titularidad y la responsabilidad del proceso evaluativo, aun cuando éste es analizado y orientado por el equipo clínico.

Avanzado el proceso, los padres son invitados a participar en alguna sesión de evaluación, de manera que, bajo la guía y orientación del equipo, puedan ir observando el modo de interactuar del evaluador e ir comprendiendo los criterios y estrategias que luego serán recogidos y analizados en el informe de evaluación.

¿Qué viene luego de la evaluación?

Una vez concluido el trabajo directo con el niño/a, se elabora un informe que describe y analiza los resultados, a la vez que entrega sugerencias y estrategias que puedan ser implementadas en el hogar y en el centro educativo. Este informe se comparte en primer lugar con los padres, con el propio evaluado/a, y con el colegio, en reuniones diferenciadas.

A partir de ese momento, nuestro equipo continuará acompañando y asesorando a los padres y profesores por un período de tres meses, cuyo objetivo es resolver las dudas que vayan apareciendo en el camino, facilitar la comprensión e implementación de las estrategias sugeridas, incorporar aspectos nuevos que emergen en la vida del niño/a, etc. Este acompañamiento se realiza mediante reuniones de trabajo cada tres o cuatro semanas.

Concluido este período de acompañamiento, se pone término al programa y se valora con la familia la conveniencia y pertinencia de seguir adelante con algún programa de intervención más específico a desarrollar con el niño/a.