CDC ejecuta segundo año de programa de Experiencia de Aprendizaje Mediado con Fundación Integra

La cohorte 2016-2017 de educadoras de párvulo de nueve regiones extremas de norte y sur del país se encuentran cursando el segundo año del programa de formación continua, que tiene su fin en octubre del presente año.

Comunidad de Antofagasta.

Comunidad de Antofagasta.

El Programa “Estrategias mediadoras desde un enfoque de investigación/acción como propuesta formativa” es un programa implementado desde el 2012 por el Centro de Desarrollo Cognitivo UDP con educadoras de párvulos de la Fundación Integra. Este año cierra su cuarta versión, con 63 educadoras de nueve regiones de Chile.

Su principal objetivo es la formación en aprendizaje mediado de las educadoras participantes, para desarrollar mejores interacciones pedagógicas a partir del desarrollo de un rol mediador de aprendizajes, el que desde las bases curriculares de la Educación Parvularia, determina de qué forma el adulto es capaz de potenciar el aprendizaje en los niños y las niñas.

El coordinador de Formación Continua del CDC, Ignacio Figueroa, señala que este programa “promueve una pedagogía más inclusiva, crítica e innovadora, a partir de la transformación de las interacciones pedagógicas”. Este programa consta de dos años de formación y la cohorte actual está conformada por educadoras de Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, Valdivia, Temuco, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas.

El primer año del programa tuvo la experiencia en aprendizaje mediado y la teoría de la modificabilidad cognitiva como ejes teóricos, y contempló fundamentos para la diversidad y metodologías de investigación-acción, análisis de videos de práctica y tutoriales online. Aquel primer ciclo tuvo 64 horas presenciales y 30 no presenciales. En esa oportunidad, el programa en su versión presencial se desarrolló en dos sedes: Santiago y Puerto Montt.

Comunidad de Arica.

Comunidad de Arica.

Para el segundo año, que se encuentra en funcionamiento actualmente, “los problemas pasan a ser problemas sociales, hay una relación de la propia práctica con lo global, para luego generar un plan de investigación acción para remover barreras para el aprendizaje y la participación”, explicó Figueroa. El docente del CDC toma el rol de amigo crítico y así van resolviendo en conjunto con las educadoras, las problemáticas específicas de cada contexto.

El gran aporte, para el coordinador, es cómo se profundizan situaciones cotidianas y cómo se hacen planes para transformar sus entornos. “Los sentidos de la educación pasan a ser parte del análisis de las educadoras. Si queremos hacer un cambio, debemos mirar en profundidad este rol mediador y viajar a sus regiones nos permitió trabajar de una forma más situada, y desde sus propios contextos. Uno comprende lo que viven las educadoras en sus espacios”, manifestó.

Por otra parte, la educadora de párvulos del jardín Rayito de Sol de Antofagasta, Francisca Rivera, valoró la experiencia de implementar la mediación educativa. “Genera interacciones cognitivas-afectivas más desafiantes con mis niños y niñas, haciéndome consciente de lo que realizo día a día, y delegando mi rol como dinamizadora de comunidad”, explicó.

Comunidad de Atacama.

Comunidad de Atacama.

Para Francisca Rivera, el trabajo en comunidades de aprendizaje ha sido relevante para su desarrollo humano y profesional: “Se deja de lado la mirada individualista de ‘sólo mi aula’, para realizar un trabajo colaborativo que apunte al desarrollo integral de todos los niños y niñas, generando un liderazgo distribuido en equipo”.

La educadora también expresó que “este programa debería ser instaurado en todas las mallas curriculares de las universidades que imparten pedagogía. Repercutiría en la visualización, análisis y reflexión del trabajo en aula y en comunidad, generando toma de decisiones más oportunas y pertinentes a la hora de ver realidades”, apuntando a la mejora de prácticas pedagógicas y resultados en el aprendizaje de niños y niñas.

En tanto, la asesora técnica regional de Fundación Integra Arica, Romina Ramos, se refirió a la implementación del programa en la zona y lo que ha significado para su experiencia laboral. “Me ha permitido agudizar la mirada en cuanto a los criterios de mediación, a entregar mejores asesorías a educadoras de párvulo, a las directoras, a entrar al aula con una mirada más sistemática de lo que tiene que pasar”, explicó.

Comunidad de La Araucanía.

Comunidad de La Araucanía.

Al respecto Romina Ramos destaca que “es una metodología innovadora, que te permite ir creciendo profesionalmente por medio de la reflexión colectiva. Este trabajo más horizontal, donde todos aportamos. También es una forma distinta de unirnos como colegas, reflexionar, conversar”.

Además, explicó que el plan de acción regional se ha basado en “trabajar con prácticas pedagógicas más lúdicas, centradas en el protagonismo infantil, a través de la planificación educativa, de traer insumos que nos permitan enriquecer las prácticas, porque la Educación Parvularia igual se está semi-escolarizando y eso a largo plazo, no desarrolla el pensamiento de los niños y las niñas”, afirmó, poniendo énfasis en la misión del aprendizaje a través del juego.

Para concluir, Ramos explica que el propósito final es formar “niños con pensamiento crítico, divergente, con capacidad para opinar, generadores de cambios a la sociedad, que los niños sean protagonistas y ejerzan sus derechos”, manifestó, recalcando que la mediación educativa, implementada por el programa, es la mejor manera de articular y desarrollar esos valores inclusivos en la práctica pedagógica.

En el otro extremo del país, la Educadora de Párvulos del jardín “Sobre Ruedas”, Joselyn Orellana, trabaja en tres localidades de la Región de Aysén: Villa Mañihuales, Arroyo El Gato y Coyhaique. Explicó que el programa “ha sido súper importante para mi desarrollo profesional. Ha servido para ir mejorando y enriqueciendo las prácticas y evaluaciones”.

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Comunidad de Aysén.

La educadora destacó la importancia que ha tenido el trabajo en comunidades de aprendizaje. “Me parece una tremenda oportunidad que nos ofrece Fundación Integra junto a la UDP. Con esto nos podemos ir actualizando, ir refrescando insumos, información. También nos permitió crear un plan de trabajo en conjunto para poder apoyar a otros jardines que no tienen el trabajo directo con las comunidades educativas”, explicó.

El plan de acción regional en el que Joselyn trabaja es, principalmente, de renovación y aplicación de contenido. “Queremos que los equipos educativos de los jardines infantiles conozcan y apliquen la propuesta mediadora, que puedan implementar la videoformación, y así podamos potenciar la instalación de la Experiencia de Aprendizaje Mediado en las prácticas pedagógicas de todos los jardines de la región. Para eso teníamos que nivelar los contenidos para que todos tuviéramos un mismo lenguaje”, expresó.

Finalmente, Joselyn reflexionó de forma positiva acerca de su participación en el programa: “Es una iniciativa súper interesante, impacta totalmente las prácticas pedagógicas de cualquier educadora. Es importante que se mantenga y se vaya masificando en el tiempo, para que la mayoría de las educadoras pueda transmitirlo a sus equipos y sea un aporte a las prácticas pedagógicas de los jardines. Finalmente, va a ser un beneficio para los niños y niñas”, concluyó la educadora.